Qué hace si estamos en una lista de morosos

Probablemente, es conocido por prácticamente todos que en todos los países hay unos registros de morosos o deudores. Estos registros de deudores son unas listas en las que aparecen las deudas que tenemos con ciertas entidades financieras o bien empresas y que reducen nuestra verosimilitud como buenos pagadores y por consiguiente nos dificulta enormemente pedir un crédito en cualquier entidad.

Lo primero, es importante saber qué son y cómo funcionan estas listas. Los registros de deudores son un sistema de evaluación para poder ver si personas y empresas cumplen apropiadamente con sus obligaciones de pago, si bien desgraciadamente, no todos y cada uno de los que se incluyen en una lista de deudores están en ella por una razón fundada. ¿De qué forma funcionan y qué se puede hacer si estamos allá sin razón?

¿Son legales las listas de deudores?

La regulación y legalidad de las listas de deudores viene recogida en el artículo veintinueve de la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal. Este artículo regula de manera expresa la posibilidad de creación de listas relativas al cumplimiento o bien incumplimiento de obligaciones dinerarias facilitados por el acreedor o bien por quien actúe por su cuenta o bien interés.

O sea, las listas de deudores son legales, mas para poder incluir datos de cualquier persona en esta lista, se deben cumplir las próximas condiciones:

– Que exista una compañía o bien entidad cuyo objeto social sea la preparación de informes de solvencia patrimonial

– Que los datos los comunique de forma directa el acreedor y se comuniquen única y únicamente datos que dejen calificar dicha solvencia.

– Dichos datos no pueden tener una antigüedad superior a seis años.

– El deudor que se incluya en tal lista debe tener conocimiento expreso, a través de comunicación escrita sobre su inclusión.

– El deudor va a tener acceso a todo el movimiento de sus datos en tal lista, tal como al empleo de los derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación o bien oposición a su inclusión en tales listas).

En suma, si tengo una deuda cierta y exigible con una entidad financiera, con una teleco o bien con cualquier empresa que esté socia a cualquier entidad que gestione listas de solvencia y crédito (como ASNEF en España, Datacrédito en Colombia, el buró de crédito de México, etc), es muy posible que mis datos de deudor aparezcan en tal lista y que sean alcanzables para terceros por el carácter público de estas listas de datos, lo que dificultaría el futuro financiero como solicitar financiación para una vivienda, pedir un préstamo personal o cualquier otro tipo de negocio.

Qué hacer si me incluyen en una lista de morosos

En una lista de deudor se entra por deber dinero, con lo que, lo mejor que podemos hacer para no estar en ella es abonar nuestras deudas y cumplir con nuestras obligaciones. Sin embargo, podemos estar en una lista de deudores por un fallo o bien deuda no cierta. Este es el caso más interesante y frente al que podemos tomar medidas: si nos han declarado como deudores sin razón.

Por poner un ejemplo, supongamos el caso de una compañía de telecomunicaciones que me manda una factura de trescientos euros que estamos demandando y que es la tiene el fallo en la factura. Nosotros en principio nos negamos a abonar la factura y nos cambiamos de empresa. En simultáneo, esta empresa comunica nuestros datos a Asnef, con lo que ya tenemos un inconveniente más si deseamos solicitar un crédito o bien cualquier otra cosa.

La primera acción seria que debemos hacer frente esta compañía es proponer una reclamación formal alén de la propia empresa, frente al regulador de su ámbito si existe, frente a las oficinas de consumo si es una reclamación genérica o bien aun establecer un arbitraje anterior o bien demanda judicial si llegase el caso.

Desde que no estamos conformes con la deuda reclamada por la compañía, la inclusión en el registro de deudores no es adecuada y de esta manera lo acredita la jurisprudencia del Tribunal Supremo. Para resumir, si nos están demandando una deuda que no pagamos por el hecho de que no estamos conformes, la compañía acreedora no puede incluirnos en una lista de deudores, puesto que la jurisprudencia del Supremo ya ha afirmado múltiples veces que las listas de deudores no pueden utilizarse como vehículo de presión para conseguir el pago de deudas.