Las 10 claves de las hipotecas baratas

Si buscas hipotecas baratas, debes tener en cuenta una serie de factores, ya que no solo debemos centrarnos en la “cantidad a pagar”, es muy probable que otra serie de condiciones, sean tan importantes como la cantidad. Algunas de las recomendaciones para conseguir las mejores hipotecas del mercado facilitadas por Ferco Gestión son:

Primero. Interés fijo o bien variable

El interés variable es un porcentaje auxiliar sobre el Euribor actual. Pongamos que nos plantean una hipoteca Euribor + 1 por ciento  y el índice está en el 0,5 por ciento , esto implica que vamos a pagar el 1,5 por ciento  en intereses. Mas este porcentaje cambiará conforme se mueva este índice, que en los peores instantes de la crisis llegó a situarse entorno al 5 por ciento. Por lo tanto, en este momento tenemos una enorme ocasión ya que está al 0,058 por ciento  y lo proseguirá estando hasta finales de dos mil dieciseis.

Desde hace tiempo se espera el rebote y una escalada progresiva que puede llegar a 2 o bien más puntos: pasaríamos de abonar un variable del 1 por ciento  en nuestro caso, al tres por ciento  o bien el cuatro por ciento . Por consiguiente, apostar por el interés variable supone peligros y hay que estar financieramente dispuesto para aguantar la futura subida. Si tenemos un buen salario estable y prevemos que va a subir en los futuros años, podemos meternos a variable.

De lo contrario, lo nuestro es el interés fijo, que está sujeto a las condiciones acordadas con el banco y no cambiará dependiendo del Euribor. Hasta el momento los bancos no admitían con agrado las hipotecas a fijo y ponían intereses muy elevados, mas la guerra comercial y la caída del índice ha provocado que apuesten por esta modalidad que asimismo a ellos les da seguridad. Por esta razón se hallan hipotecas con un interés fijo que en algunos casos de elevada solvencia llega a ser del dos por ciento  de la deuda.

El beneficio es que podemos organizar el pago conforme a nuestras circunstancias y sin sobresaltos. Además de esto, si medra el coste del dinero y el índice de costos al consumo, se puede suponer que nuestro salario asimismo lo va a hacer y en consecuencia con el tiempo vamos a pasar a abonar menos.

Segundo . La duración de la hipoteca

El interés, los plazos de amortización y por norma general la mayor parte de condiciones de nuestra hipoteca van a venir condicionados por la duración de la misma. Los plazos cortos nos demandarán mensualidades más altas, mas a cambio vamos a poder negociar mejores condiciones y también intereses más bajos, en tanto que el banco recobrará pronto su dinero. Plazos más largos tienen peores condiciones mas nos dejan que la mensualidad media sea más alcanzable.

Por norma general, las personas con salarios altos o bien altísimos se van a ver favorecidas por hipotecas cortas. En el otro extremo, los bancos no conceden hipotecas por plazos superiores a cuarenta años salvo en casos muy singulares. La media de duración ofertada se ubica entre los veinte y los treinta años.

Tercero. Que parte de nuestro presupuesto mensual dedicaremos a la hipoteca

El banco ya se hace cargo de medir este factor en el momento de admitirnos o bien rechazarnos como clientes del servicio, mas no está de sobra que de ser admitidos asimismo  lo ponderemos. Generalmente se supone que la hipoteca no ha de ser más del veinticinco por ciento  del salario o bien presupuesto mensual de las personas que la firman. Mas dependiendo del género de interés que elijamos y la evolución del Euribor, nos podemos hallar con que la hipoteca devora nuestro presupuesto.

Asimismo debemos valorar la posibilidad que entre las personas firmantes, alguna se quede sin trabajo. Son escenarios que si bien desapacibles, resultan creíbles y resulta conveniente encararlos sobre el papel para sopesar el género de contrato que escogemos o bien negociar a nuestra conveniencia.

Cuarto. Nuestras perspectivas económicas a futuro

¿Estamos fijos y en una compañía grande, saneada y estable, preferentemente una multinacional? ¿Somos funcionarios de rango medio-alto? ¿Tenemos una compañía próspera y sólida? Estos son los escenarios en que nuestro sueldo puede medrar y por lo tanto asistirnos a resistir escenarios desfavorables de un interés variable. Si figuramos en la lista de arriba, mejor fijo y a treinta o bien más años.

Quinto. El porcentaje de la adquisición que puedo financiar

En los casos más convenientes, el banco no financia más del ochenta por ciento  del valor de tasación y el ochenta por ciento  del valor por el que se adquiere del piso. Lo normal es que conceda la hipoteca por el sesenta por ciento  o bien el setenta por ciento  del valor, mas con la guerra de costos, se les está ofreciendo a los clientes del servicio más soluciones que adquieren pisos exclusivos aun al cien por ciento  de valor de la compra. Hay especialistas que piensan que las entidades bancarias podrían iniciar a plantear márgenes del ochenta por ciento  o bien el noventa por ciento  del valor de adquiere a clientes del servicio “más normales”.

Es una ventaja mas asimismo un peligro: en un escenario de escalada de costes (burbuja), podemos abonar por un piso más de lo que valdrá si la escalada se invierte (la burbuja revienta). Entonces nos encontraremos con una deuda superior al valor del piso, lo que se conoce como negative equity, un fenómeno que arrasó a cientos y cientos de miles y miles de familias en la Inglaterra de los años ochenta y asimismo en la España más reciente. Es mejor aportar ahorros como adelanto de la adquisición y si no se tienen, olvidarse de la hipoteca y vivir de alquiler.

Sexta. Cuidado con las cláusulas suelo

Las cláusulas suelo se aplican en los intereses variables y fijan un tipo mínimo al que el interés puede bajar en el caso de caiga el Euribor. Es verdad que diferentes sentencias, tanto de la justicia de España como la europea, han declarado muchas de ellas ilegales, mas se trata solo de casos en que no fueron explicitadas cláramente en los contratos. Los bancos las pueden aplicar, mas deben informarnos clara y explícitamente de su existencia. Preguntemos por ellas claramente al empleado de banca ya antes de firmar nada, si puede ser con el letrado o bien el notario presentes.

Septima. El contrato de productos auxiliares

Para iniciar, no es obligatorio firmar un seguro de la casa con el banco que nos entrega la hipoteca, y si nos afirman lo opuesto vamos a deber remitirnos a la ley. Otra cosa es que el producto que nos ofrecen sea interesante, o bien que nos pongan como condición algunos productos para concedernos una hipoteca en mejores condiciones. Ahora en las que implican interés fijo es frecuente, para compensar su caída.

Domiciliaciones, planes de pensiones, seguros del hogar y de vida pueden interesarnos o bien no, mas ya antes de firmar debemos hacer números: ¿cuánto nos suponen estos productos de acreciento de la mensualidad que pagaremos? ¿Cuánto acrecientan el valor global de la hipoteca? Igual no nos salen las cuentas.

Octava. Las penalizaciones por retraso en pagos

Las penalizaciones de interés por no pagar a tiempo formaron a lo largo de los años del estallido de la burbuja una inacabable fuente de abusos por parte de ciertas entidades bancarias con sus clientes del servicio. Por esta razón es esencial saber que jamás puede ser superior a 3 veces el interés legal del dinero y solo puede devengarse sobre el monto pendiente de pago, conforme establece la Ley Hipotecaria. Estudiemos bien las condiciones que se nos ofrecen al lado de nuestro letrado.

Novena. Las comisiones auxiliares

Puede haber numerosas comisiones: por estudio de las condiciones, por los diferentes papeleos que se establezcan, etcétera, mas sobre todo debe interesarnos la que atañe al adelanto de la cancelación de la hipoteca, puesto que podría ser un escenario que nos interesara en un instante dado y no nos resulta conveniente que nos penalicen en demasía. Charlemos con el empleado y negociemos si tenemos margen.

Décima. Los dichosos avales

Otra fuente de irregularidades vergonzosa a lo largo de los años de la burbuja fueron los avales; había personas que avalaban s a familiares, sin saber lo que verdaderamente suponía tal hecho. Aun ciertos empleados de banca permitían que se avalase una hipoteca con otra concedida el día o bien el mes precedente…

En fin: solo se debe proceder a avalar la hipoteca de un familiar en el caso de tener patrimonio sobrado y jamás se debe hacer con una primera residencia. Si la entidad bancaria nos demanda un aval, pensemos en la situación en la que vamos a poner a las personas a las que se lo pediremos caso de que no podamos abonar.