Cobrar una mejor pensión después de la jubilación con su propia casa

Se da la paradoja de que estas personas, al llegar a la edad de la jubilación, se encuentran con un piso en propiedad, pero con una de las pensiones más bajas de la Unión Europea. Pueden tener un inmueble muy caro, pero dificultades para llegar a fin de mes e incluso para pagar las facturas de luz, gas y agua que les supone la vivienda. La jubilación puede llegar a ser para la persona mayor un quebradero de cabeza y generar una clara reducción en su nivel de vida, pues disminuye también su renta mensual.

Características de la hipoteca
Para solucionar la falta de efectivo de los pensionistas surgió hace unos años la hipoteca inversa, que permite percibir una cantidad mensual con el piso como garantía, que sigue siendo propiedad del anciano y en el que reside hasta su fallecimiento. Es una manera de transformar el valor de la vivienda en dinero metálico del que poder disponer mensualmente. La hipoteca inversa planteaba algunas dudas a las personas que querían beneficiarse de ella debido a que, en ocasiones, algunos mayores se habían sentido engañados por la contratación de productos financieros que las entidades bancarias les vendían como milagrosos. Y con un bien tan importante como la vivienda -quizá el único patrimonio con el que cuenten muchas personas-, es necesario tener mucha seguridad antes de embarcarse en nuevos negocios.

Un varón de 70 años con una vivienda de 300.000 euros obtendría 693 euros mensuales de por vida

Si tiene 80 años y un piso de 200.000, cobraría 546 euros mensuales. En el caso de que la titular de la vivienda fuera una mujer de 75 años con un piso de 400.000 euros percibiría 829 euros mensuales durante toda su vida. También es posible recibir una cantidad inicial única y fija y, después, una renta mensual. En Óptima Servicios Financieros, una consultora especializada en hipoteca inversa y planificación financiera para mayores, calculan que un varón de 70 años con una vivienda tasada en 300.000 euros, podría obtener 693 euros mensuales a través de una hipoteca inversa vitalicia, mientras que a través de una hipoteca temporal cobraría 752 euros al mes durante 18 años..
A la hora de firmar el contrato, los propietarios o beneficiarios pueden optar por recibir la renta de una manera temporal o hacerlo de forma vitalicia. Es decir, una persona de 70 años que quiere firmar una hipoteca inversa ha de elegir si quiere recibir una cantidad menor y saber que va a contar con ella hasta que fallezca -tenga 75 años o 100- o percibir más dinero hasta una edad determinada -90 años, por ejemplo-. Por eso es necesario que calcule el dinero que necesita y tenga en cuenta su esperanza de vida, si después de que pase el plazo va a poder seguir viviendo sin esta cantidad o, por el contrario, puede ahorrar un dinero y dejar de percibir la renta cuando cumpla unos años.

¿Cómo el propietario de la vivienda recibe los fondos para la hipoteca inversa?
La persona mayor tiene unas pocas opciones para recibir el producto de la hipoteca. En primer lugar, el propietario de la vivienda puede recibir un pago por una suma global. En segundo lugar, puede aprovechar una línea de crédito siempre que se necesiten los fondos. Otra opción es recibir pagos mensuales fijos por el tiempo que habite en la vivienda.
Además, es posible recibir cheques mensuales y al mismo tiempo tener acceso a una línea de crédito para gastos importantes ocasionales o para emergencias.
Independientemente del método de pago y de la cantidad de dinero que recibe la persona mayor, el préstamo no se cancela hasta que la vivienda sea vendida o el propietario fallezca, y la suma total adeudada nunca puede exceder el valor real de la propiedad.